jueves, 7 de mayo de 2015

Preparándose para la temporada de huracanes.

Como todos los años, estamos en temporada de huracanes en el océano Atlántico, que se extiende oficialmente hasta el 30 de noviembre y las probabilidades de huracán aumentan a partir de septiembre. Si tienes menos de 12 años viviendo en la península, te compartimos la siguiente información que podría serte útil y es nuestra experiencia durante 2005 que fue un año récord con los huracanes más numerosos y poderosos que se hayan registrado jamás en el Atlántico y el Golfo de México.
Imagen al momento del "cajellón de los huracanes"
En ese año, por la cantidad de tormentas que se formaron, se agotaron los nombres pre asignados. También fue el año de los muy famosos y destructivos huracanes Katrina que destruyó la ciudad de Nueva Orleans en Estados Unidos y del poderoso Wilma que tocó tierra en Quintana Roo y la Florida. En la imágen superior podrás ver actualizada la imagen del "Callejón de los Huracanes" que es donde se forman estos fenómenos naturales que pueden tocar tierra en cualquiera de los países que delimitamos el Mar Caribe.
Gasolinera destruida después del paso del huracán Wilma en octubre de 2005.
El objetivo del presente artículo no es para infundir miedo, sino para hacer conciencia de que los huracanes no son monstruos malvados o creaciones de imaginarios demonios que ponen a prueba la fe de los humanos que vivimos en este lugar, al contrario, son fenómenos meteorológicos normales y necesarios para mantener el equilibro climático del planeta, por lo que debemos de tenerlos presentes y saber estar listos, porque la pregunta NO es ¿ocurrirá alguna vez? sino ¿estoy preparado para cuando llegue el siguiente? y con el cambio climático que estamos provocando, los meteorólogos nos previenen de que estos fenómenos podrías ser más poderosos y frecuentes.

El ojo de Wilma era tan grande como la isla de Cozumel.
Octubre de 2005.
Para los que vivimos la llegada de Wilma en 2005, nos quedaron profundos recuerdos y valiosas experiencias que te queremos compartir a continuación y que pueden hacer la diferencia entre una intensa experiencia o un caso de supervivencia.

Wilma fue un huracán inédito, ya que no sólo fue categoría 5 (el nivel más alto en la escala Saffir-Simpson que mide el poder de un huracán) sino que el "ojo", que es el centro del huracán y cuyas paredes contienen los vientos más feroces, pasó directamente sobre Cozumel y se estacionó dos días sobre Cancún, debido a que un frente frío lo detuvo, lo regresó y volvió a pasar sobre la ciudad, lo que lo convirtió en un huracán particularmente destructor por el tiempo que permaneció sobre la ciudad.
Restaurante sobre la carretera Aeropuerto - Cancún. Octubre 2005.
Sin embargo, y a pesar de lo poderoso del fenómeno, la gente de Quintana Roo tuvo el gran mérito de que ya había desarrollado una cultura de prevención que permitió que no se perdieran vidas, incluyendo a miles de turistas que no pudieron evacuar antes de la llegada del fenómeno y que vivieron la contingencia resguardados en refugios habilitados por autoridades y hoteles para protegerlos.
Plaza las Américas. Octubre 2005.
Pese a lo intenso que fue Wilma, los científicos piensan que estos super huracanes serán cada vez más frecuentes y posiblemente más poderosos, por lo que es conveniente estar prevenido y, teniendo en cuenta esta información, desarrollamos la siguiente lista con sugerencias que te pueden ayudar a sobrevivir un huracán y que es complementaria a la que aconsejan las autoridades de protección civil, cuya página te compartimos y te recomendamos que revises constantemente para evitar rumores, mala información y temores infundados: http://proteccioncivil.qroo.gob.mx/
Los postes de alta tensión que existían en la Av. Bonampak fueron doblados como popotes.
Durante toda la temporada, aún sin amenaza de huracán.
Todos los años, a partir de abril o mayo, empezamos a hacer los siguientes preparativos para evitar andar a las carreras y enfocarnos en cosas más importantes en caso de una inminente entrada de huracán:
  • Ve comprando velas, cerillos, lámparas, radio de baterías y baterías extra, alimentos enlatados, pan, galletas y cualquier alimento que no se eche a perder fácilmente y que NO necesite refrigeración. Nosotros calculamos abasto para permanecer en la casa durante un mes. Tal vez suene exagerado, pero después de Wilma, resultaron afectados el aeropuerto y las carreteras que van a Mérida y a Chetumal, lo que dificultó abastecer las tiendas de la ciudad durante dos o tres semanas. Es posible que no se utilice esta despensa como nos ha ocurrido en los últimos años, pero a partir de noviembre que se acaba la alerta, también nos la vamos comiendo poco a poco para el siguiente año hacer una despensa nueva y fresca.
  • Compra suficientes hojas de madera de triplay para cubrir tus ventanas.
  • Revisa y ten renovado un botiquín de primeros auxilios con analgésicos, antidiarréicos, alcohol, algodón, vendas, gasas y si algún miembro de tu familia lo necesita, suficiente abasto de sus medicinas de uso regular.
  • Si tienes mascotas, también ten a la mano lo necesario para que permanezcan resguardados, ya que durante la tormenta no podrán estar afuera.
  • Si tus posibilidades te lo permiten, compra un generador eléctrico. Créenos, la electricidad hace un mundo de diferencia en estos casos, ya que podrás subir agua al tinaco, tendrás una extensión de unos días para utilizar el refrigerador y terminar con los alimentos perecederos que te hayan sobrado ahí y durante las obscuras noches después de un huracán, podrás prender las luces al menos un rato.
  • Revisa los alrededores de tu casa para cortar ramas, quitar láminas o letreros que pudieran romperse y dañar algo en tu vivienda debido a los fuertes vientos.
  • Ten a la mano los teléfonos de emergencia de tu localidad.
  • De preferencia, ten gasolina extra en un bidón que deberás usar al terminar la temporada para evitar tener ese peligro almacenado y para renovar la gasolina que contiene.
  • Si tienes niños, ten a la mano actividades que los entretengan como son juegos de mesa,  lápices de colores, cuadernos y libros para colorear o cualquier cosa que no requiera electricidad ya que los celulares se podrían necesitar cargados en caso de emergencia. Esto es útil inclusive para los adultos ya que en aquella ocasión estuvimos encerrados dos días y estas actividades entretienen y disminuyen la tensión provocada por el fenómeno.
  • Arma una caja de herramientas aunque sea básica. Después del huracán es posible que tengas que cortar ramas o árboles para despejar caminos o hacer alguna reparación rápida en la casa.
  • De preferencia conoce y platica con tus vecinos. Ellos serán los primeros que estén a la mano en caso de una contingencia y es posible que deban unir fuerzas para solucionar los problemas que conlleva un fenómeno de esta naturaleza.
Estas precauciones previas nos dan la ventaja de que el gasto se hace poco a poco y en caso de emergencia, no tenemos que ir a hacer colas interminables y a encontrar estantes vacíos, en caso de que Protección Civil anuncie la posibilidad de entrada de huracán que es cuando la mayoría de la gente corre a las tiendas a comprar todo de última hora.
Proyección de los próximos 5 días del Centro de Huracanes de Miami.
A la primera amenaza de huracán.
Es imposible saber con certeza si un huracán tocará tierra y donde. Aquí se dice que los huracanes no tienen palabra y el periodo de tiempo en que se forma hasta que llega al estado pude tomar de una semana, hasta un par de días, dependiendo de donde se forme la tormenta. Cuando detectamos la posibilidad de que un huracán llegue a nuestra ciudad tomamos las siguientes acciones y que a continuación te compartimos:
  • Si tienes, llena tu cisterna.
  • Llena los garrafones de agua potable que tengas en tu casa. En nuestro caso, tenemos 7 botellones de 20 litros para dos personas y 6 gatitos.
  • Llena de gasolina el tanque de tu(s) auto(s).
  • Si tienes generador, también llénalo de gasolina.
  • Ten dinero en efectivo en tu casa, porque en caso de un huracán fuerte, la falta de electricidad y comunicaciones harán imposible el uso de cajeros automáticos, tarjetas de débito o crédito.
  • Ten llenos tus tanques de gas.

Después del huracán, los que no llenaron sus tanques debieron de hacer filas para cargar en las gasolineras que no fueron dañadas.
En caso de Alerta Naranja.
Te sugerimos leer el siguiente tríptico emitido por Protección Civil de Quintana Roo: http://proteccioncivil.qroo.gob.mx/TripticoN.pdf donde podrás ver que las autoridades van estableciendo un código de color que indica las posibilidades de que un huracán llegue al estado, pero cuando ellos dicen que estamos en Alerta Naranja, nosotros sugerimos las siguientes precauciones:

En el exterior.
  • Llena, asegura la tapa y amarra tu tinaco. Si, tinacos llenos con más de una tonelada de peso, fueron arrancados de sus azoteas durante el huracán.
  • Amarra tu tanque estacionario y cualquier cosa que no pueda ser removida de la azotea.
  • Quita cualquier antena que tengas instalada.
  • Guarda cualquier cosa que esté suelta fuera de tu casa, por pequeña que sea, incluso las pinzas para ropa se pueden convertir en proyectiles cuando soplan vientos superiores a los 100 Km/h.
  • Protege tus ventanas con cinta adhesiva y el triplay antes mencionado.
En el interior.
  • Pon a cargar baterías. Ya sean los celulares, recargables, de radios, lámparas, etc.
  • Si tienes teléfono inalámbrico, conecta al menos uno que no dependa de la electricidad exterior.
  • Guarda tus documentos importantes en bolsas que resistan el agua.
Recuerda que la prevención es la diferencia entre una valiosa experiencia y una historia de vida o muerte. Las imágenes de satélite que te compartimos arriba se actualizan automáticamente, así que puedes regresar constantemente para revisarlas. Esperamos que te sea útil esta información y ayudes a otras personas compartiéndola. Podrías salvar la vida de algún ser querido, amigo o vecino.

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